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Bursitis de Cadera: Causas, Síntomas y Tratamiento Efectivo
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Bursitis de Cadera: Causas, Síntomas y Tratamiento Efectivo

Por Equipo Médico Consultorios24 · Actualizado el 26 de enero de 2026

Conoce todo sobre la bursitis de cadera: síntomas, causas, diagnóstico y opciones de tratamiento. Guía completa para pacientes con dolor en la cadera.

La bursitis de cadera, también conocida como bursitis trocantérea o trocanteritis, es una condición dolorosa que afecta a miles de personas cada año, especialmente a mujeres entre los 40 y 60 años de edad. Si experimentas dolor en la parte externa de tu cadera que empeora al caminar, subir escaleras o acostarte sobre el lado afectado, es posible que estés padeciendo esta condición.

En este artículo encontrarás información completa y actualizada sobre qué es la bursitis de cadera, sus causas, síntomas, opciones de tratamiento y cuándo debes consultar con un especialista.

¿Qué es la bursitis de cadera?

Ilustración sobre ¿qué es la bursitis de cadera?

La bursitis de cadera es la inflamación de una o más bolsas sinoviales (bursas) ubicadas en la articulación de la cadera. Estas bursas son pequeños sacos llenos de líquido que actúan como cojines o amortiguadores entre los huesos, tendones y músculos, facilitando el movimiento suave y reduciendo la fricción.

En la cadera existen dos bursas principales que pueden inflamarse:

  • Bursa trocantérea: Ubicada en la parte externa de la cadera, sobre la prominencia ósea llamada trocánter mayor del fémur. Esta es la que más frecuentemente se inflama.
  • Bursa iliopsoas: Situada en la parte interna de la cadera, en la ingle. Su inflamación es menos común.

Cuando estas bursas se irritan o inflaman debido a traumatismos, uso excesivo o ciertas condiciones médicas, se produce la bursitis, causando dolor y limitación en el movimiento de la cadera.

Síntomas de la bursitis de cadera

Los síntomas de la bursitis de cadera suelen desarrollarse gradualmente y pueden variar en intensidad dependiendo del grado de inflamación. Es importante consultar con un ortopedista especializado si experimentas alguno de estos signos:

Dolor característico

El síntoma principal es el dolor localizado en la parte externa de la cadera y el muslo, que puede:

  • Extenderse hacia la nalga o bajar por la parte exterior del muslo
  • Ser agudo e intenso en las etapas iniciales
  • Convertirse en un dolor sordo y constante con el tiempo
  • Empeorar durante la noche, especialmente al acostarse sobre el lado afectado
  • Intensificarse al levantarse de una silla después de estar sentado por períodos prolongados

Sensibilidad al tacto

La zona sobre el trocánter mayor (la prominencia ósea en la parte externa de la cadera) es muy sensible al presionarla. Muchos pacientes reportan que incluso el roce ligero de la ropa o las sábanas puede resultar incómodo.

Limitación funcional

Con el avance de la condición, puedes experimentar:

  • Dificultad para caminar distancias largas
  • Dolor al subir o bajar escaleras
  • Incomodidad al permanecer de pie durante períodos prolongados
  • Rigidez en la cadera, especialmente por las mañanas
  • Cojera al caminar debido al dolor

Irradiación del dolor

En algunos casos, el dolor de cadera puede irradiarse por la cara lateral del muslo, simulando una radiculopatía o ciática, lo que se conoce como pseudo-radiculopatía. Esto puede confundir el diagnóstico inicial si no se realiza una evaluación adecuada.

Causas de la bursitis de cadera

Ilustración sobre causas de la bursitis de cadera

La bursitis de cadera puede desarrollarse por múltiples factores. Entender la causa subyacente es fundamental para un tratamiento efectivo y prevenir recurrencias.

Uso excesivo y estrés repetitivo

La causa más común de bursitis trocantérea es el uso excesivo de la articulación de la cadera a través de actividades repetitivas como:

  • Correr o trotar, especialmente en superficies duras o irregulares
  • Subir escaleras frecuentemente
  • Permanecer de pie durante largos períodos
  • Practicar deportes que involucran movimientos laterales repetitivos (tenis, baloncesto)
  • Realizar actividades laborales que requieren estar de pie o caminar constantemente

Traumatismos directos

Un golpe directo en la parte externa de la cadera puede lesionar la bursa y provocar su inflamación. Esto puede ocurrir por:

  • Caídas sobre el lado de la cadera
  • Impactos durante actividades deportivas
  • Accidentes automovilísticos

Factores biomecánicos

Ciertas alteraciones en la biomecánica corporal aumentan el riesgo de desarrollar bursitis de cadera:

  • Discrepancia en la longitud de las piernas: Tener una pierna más corta que la otra altera el patrón de marcha y genera estrés adicional en la bursa trocantérea
  • Problemas de columna vertebral: escoliosis, artritis lumbar o desviaciones espinales pueden afectar la alineación de la pelvis y la cadera
  • Pie plano o pie cavo: Alteraciones en el arco del pie modifican la mecánica de la marcha
  • Debilidad muscular: Músculos glúteos y abductores de cadera débiles no proporcionan el soporte adecuado

Condiciones médicas subyacentes

Algunas enfermedades predisponen al desarrollo de bursitis:

  • artritis reumatoide: Esta enfermedad inflamatoria autoinmune aumenta significativamente el riesgo
  • Gota: Los depósitos de cristales de ácido úrico pueden irritar la bursa
  • Diabetes: Personas con diabetes tienen mayor susceptibilidad a infecciones e inflamación
  • Enfermedad tiroidea: Alteraciones hormonales pueden afectar los tejidos blandos

Cirugía previa de cadera

Personas que han sido sometidas a cirugías de cadera, incluyendo reemplazo total de cadera o reparación de fracturas, tienen mayor riesgo de desarrollar bursitis trocantérea debido a cambios en la biomecánica y posible irritación tisular durante el proceso de recuperación.

Depósitos de calcio

En algunos casos, se pueden formar depósitos de calcio dentro de la bursa, causando irritación crónica e inflamación recurrente.

Diagnóstico de la bursitis de cadera

El diagnóstico de la bursitis de cadera es principalmente clínico, basándose en la historia del paciente y un examen físico exhaustivo. Un ortopedista en Ciudad de México o en tu localidad realizará los siguientes pasos:

Historia clínica

El médico recopilará información detallada sobre:

  • Características del dolor (localización, intensidad, duración)
  • Actividades que desencadenan o empeoran los síntomas
  • Historial de traumatismos o lesiones previas
  • Enfermedades médicas coexistentes
  • Nivel de actividad física y deportiva

Exploración física

Durante el examen, el especialista evaluará:

  • Punto de dolor máximo: Palpación de la zona del trocánter mayor para detectar sensibilidad
  • Rango de movimiento: Evaluación de la movilidad de la cadera en diferentes direcciones
  • Fuerza muscular: Pruebas de los músculos abductores, rotadores y flexores de cadera
  • Patrón de marcha: Observación de cómo caminas para identificar anomalías biomecánicas
  • Pruebas específicas: Maniobras que reproducen el dolor característico de la bursitis

Estudios de imagen

Aunque el diagnóstico suele ser clínico, los estudios de imagen pueden ayudar a confirmar la condición y descartar otras patologías:

Ecografía (ultrasonido)

Se ha convertido en la herramienta diagnóstica por excelencia para la bursitis trocantérea. Ventajas:

  • No invasiva y sin radiación
  • Permite visualizar directamente la bursa inflamada
  • Puede detectar engrosamiento de la bursa y acumulación de líquido
  • Es dinámica, permitiendo evaluar la cadera durante el movimiento
  • Útil para guiar inyecciones terapéuticas

Resonancia magnética (RM)

Proporciona imágenes detalladas de los tejidos blandos y es útil para:

  • Confirmar el diagnóstico de bursitis
  • Evaluar estructuras adyacentes (tendones, músculos, cartílago)
  • Descartar otras causas de dolor de cadera (desgarros de labrum, artrosis)
  • Detectar edema óseo o lesiones asociadas

Radiografías

Aunque las radiografías no muestran las bursas (tejidos blandos), son útiles para:

  • Descartar fracturas, artritis o depósitos de calcio
  • Evaluar la alineación de la cadera y pelvis
  • Detectar discrepancia en la longitud de las piernas
  • Identificar espolones óseos que puedan estar irritando la bursa

Diagnóstico diferencial

Es importante descartar otras condiciones que pueden causar síntomas similares:

  • Síndrome de dolor trocantéreo mayor (más amplio que solo bursitis)
  • Tendinopatía de los músculos glúteos
  • Artrosis de cadera (coxartrosis)
  • Síndrome de cadera en resorte
  • Radiculopatía lumbar (compresión de nervios en la espalda baja)
  • Fracturas por estrés
  • Tumores óseos (raros)

Tratamiento de la bursitis de cadera

Ilustración sobre tratamiento de la bursitis de cadera

La buena noticia es que la mayoría de los casos de bursitis de cadera responden bien al tratamiento conservador. El objetivo principal es reducir la inflamación, aliviar el dolor y prevenir recurrencias. La recuperación completa puede tomar entre 4 y 12 semanas, dependiendo de la gravedad y el cumplimiento del tratamiento.

Tratamiento conservador inicial

Reposo modificado

No significa inmovilización completa, sino modificación de actividades:

  • Evita actividades que desencadenen o empeoren el dolor
  • Reduce temporalmente la intensidad y duración del ejercicio
  • Evita acostarte sobre el lado afectado
  • Alterna períodos de actividad con descanso

Aplicación de frío

El hielo es muy efectivo en la fase aguda para reducir la inflamación:

  • Aplica compresas frías o bolsas de hielo durante 15-20 minutos
  • Repite cada 4-6 horas durante los primeros días
  • Coloca siempre una toalla entre el hielo y la piel para evitar quemaduras
  • Después de las primeras 48-72 horas, puedes alternar frío y calor

Medicamentos antiinflamatorios

Los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) ayudan a reducir el dolor y la inflamación:

  • Ibuprofeno (400-600 mg cada 6-8 horas)
  • Naproxeno (250-500 mg cada 12 horas)
  • Diclofenaco
  • Toma siempre con alimentos para proteger el estómago
  • Consulta con tu médico si tienes problemas gastrointestinales, renales o cardiovasculares

Modificaciones posturales y ergonómicas

  • Evita cruzar las piernas al sentarte
  • Usa una almohada entre las rodillas al dormir de lado
  • Siéntate en sillas con soporte lumbar adecuado
  • Utiliza calzado cómodo con buen soporte del arco

Fisioterapia

La fisioterapia es un pilar fundamental del tratamiento de la bursitis de cadera. Un fisioterapeuta diseñará un programa personalizado que puede incluir:

Terapias físicas

  • Ultrasonido terapéutico: Ondas sonoras que penetran los tejidos profundos generando calor y promoviendo la curación
  • Láser de alta potencia: Reduce la inflamación y acelera la regeneración tisular
  • Ondas de choque focales: Estimulan la curación en casos crónicos
  • Electrolisis percutánea ecoguiada: Técnica avanzada para lesiones tendinosas asociadas
  • TENS (estimulación nerviosa eléctrica transcutánea): Para el control del dolor

Terapia manual

  • Masaje terapéutico de tejidos blandos
  • Liberación miofascial
  • Movilizaciones articulares suaves
  • Técnicas de estiramiento asistido

Programa de ejercicios

El ejercicio terapéutico es esencial para una recuperación completa y prevención de recurrencias:

Ejercicios de estiramiento:

  1. Estiramiento del músculo tensor de la fascia lata: De pie, cruza la pierna no afectada por delante de la afectada e inclínate hacia el lado no afectado
  2. Estiramiento de glúteos: Acostado boca arriba, lleva la rodilla del lado afectado hacia el pecho opuesto
  3. Estiramiento de isquiotibiales: Sentado, extiende la pierna afectada y alcanza los dedos del pie
  4. Estiramiento del piriforme: En posición supina, cruza el tobillo afectado sobre la rodilla opuesta

Ejercicios de fortalecimiento:

  1. Puentes (bridges): Fortalecen glúteos y músculos posteriores del muslo
  2. Clamshells (almejas): Excelente para fortalecer los abductores de cadera
  3. Abducción de cadera lateral: Con banda elástica para resistencia progresiva
  4. Plancha lateral modificada: Fortalece el core y los músculos laterales de la cadera
  5. Extensión de cadera en cuadrupedia: Fortalece glúteos sin sobrecargar la bursa

Consideraciones importantes:

  • Comienza con ejercicios suaves y progresa gradualmente
  • Los ejercicios NO deben causar dolor agudo; una molestia leve es aceptable
  • Realiza los ejercicios 2-3 veces al día
  • La mejoría significativa puede tardar 4-6 semanas
  • Mantén la consistencia; es clave para el éxito del tratamiento

Inyecciones de corticosteroides

Cuando el tratamiento conservador no proporciona alivio suficiente después de 4-6 semanas, las infiltraciones pueden ser muy efectivas:

  • Se inyecta una combinación de corticosteroide y anestésico local directamente en la bursa inflamada
  • El procedimiento se realiza con guía ecográfica para mayor precisión
  • Proporciona alivio del dolor en el 60-80% de los casos
  • Los efectos pueden durar varios meses
  • Se combina con un programa de ejercicios para mejores resultados
  • Generalmente se limita a 2-3 inyecciones al año para evitar efectos secundarios

Tratamiento quirúrgico

La cirugía rara vez es necesaria para la bursitis de cadera, reservándose solo para casos crónicos que no responden a todos los tratamientos conservadores después de 6-12 meses. Los procedimientos incluyen:

Bursectomía

Extirpación quirúrgica de la bursa inflamada mediante:

  • Cirugía abierta: Incisión más grande, mayor tiempo de recuperación
  • Artroscopia: Procedimiento mínimamente invasivo con pequeñas incisiones, recuperación más rápida

Corrección de factores contribuyentes

En algunos casos, puede ser necesario abordar problemas biomecánicos subyacentes:

  • Alargamiento del tracto iliotibial si está muy tenso
  • Liberación o reparación de tendones dañados
  • Corrección de discrepancia en longitud de piernas
  • Remoción de espolones óseos o depósitos de calcio

Terapias complementarias

Algunos pacientes encuentran alivio adicional con:

  • Acupuntura: Puede ayudar con el manejo del dolor
  • Terapia con plasma rico en plaquetas (PRP): Para casos crónicos resistentes
  • Suplementos: Omega-3, cúrcuma (propiedades antiinflamatorias)

Cuándo consultar con un ortopedista

Es importante buscar atención médica especializada si experimentas alguna de las siguientes situaciones:

Consulta urgente

Busca atención médica inmediata si presentas:

  • Dolor intenso y súbito en la cadera después de un traumatismo o caída
  • Incapacidad total para soportar peso en la pierna afectada
  • Deformidad visible en la cadera
  • Signos de infección: fiebre, enrojecimiento, calor excesivo, hinchazón significativa
  • Dolor asociado con pérdida de control de esfínteres (puede indicar problema neurológico grave)

Consulta programada

Debes agendar una cita con un ortopedista especializado si:

  • El dolor persiste más de 2 semanas a pesar del reposo y medidas de autocuidado
  • El dolor interfiere con tus actividades diarias o laborales
  • Experimentas dolor nocturno que interrumpe tu sueño regularmente
  • Notas debilidad progresiva en la cadera o pierna
  • El dolor se irradia hacia la rodilla o el pie
  • Has tenido múltiples episodios de dolor de cadera
  • Tienes antecedentes de artritis, diabetes u otras condiciones médicas que puedan complicar el cuadro
  • El dolor reaparece poco después de finalizar un tratamiento previo

Beneficios de la evaluación especializada

Un ortopedista puede:

  • Realizar un diagnóstico preciso y descartar condiciones más graves
  • Ordenar estudios de imagen apropiados
  • Diseñar un plan de tratamiento personalizado basado en tu condición específica
  • Referirte a fisioterapia especializada
  • Realizar procedimientos como inyecciones guiadas por ultrasonido
  • Evaluar la necesidad de intervención quirúrgica si es pertinente

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Prevención de la bursitis de cadera

Aunque no siempre es posible prevenir la bursitis de cadera, especialmente cuando está relacionada con condiciones médicas subyacentes, puedes reducir significativamente tu riesgo con las siguientes estrategias:

Mantenimiento del peso corporal saludable

El exceso de peso aumenta la carga sobre las articulaciones de la cadera, incrementando el riesgo de inflamación de las bursas. Mantener un peso saludable mediante dieta equilibrada y ejercicio regular reduce este estrés mecánico.

Fortalecimiento muscular

Músculos fuertes alrededor de la cadera proporcionan mejor soporte y estabilidad:

  • Realiza ejercicios de fortalecimiento de glúteos 2-3 veces por semana
  • Incluye trabajo de core (músculos abdominales y lumbares)
  • No olvides los músculos estabilizadores más pequeños

Progresión gradual en actividades físicas

  • Aumenta la intensidad y duración del ejercicio gradualmente (regla del 10%: no más del 10% de aumento semanal)
  • Permite períodos adecuados de descanso entre entrenamientos intensos
  • Alterna actividades de alto impacto con ejercicios de bajo impacto (natación, ciclismo)

Calzado apropiado

  • Usa zapatos con buen soporte del arco y amortiguación adecuada
  • Reemplaza el calzado deportivo cada 500-800 kilómetros de uso
  • Evita tacones altos por períodos prolongados
  • Considera plantillas ortopédicas si tienes problemas biomecánicos del pie

Ergonomía y mecánica corporal

  • Mantén buena postura al estar sentado y de pie
  • Evita permanecer en la misma posición durante largos períodos
  • Levanta objetos pesados usando las piernas, no la espalda
  • Al dormir de lado, coloca una almohada entre las rodillas

Estiramientos regulares

  • Dedica 5-10 minutos diarios a estirar los músculos de la cadera
  • Presta especial atención al tensor de la fascia lata, glúteos e isquiotibiales
  • Realiza estiramientos dinámicos antes del ejercicio y estáticos después

Abordaje de factores de riesgo modificables

  • Trata adecuadamente condiciones como artritis reumatoide o diabetes
  • Corrige discrepancias en la longitud de las piernas con plantillas o calzado apropiado
  • Aborda problemas de columna vertebral que puedan afectar la biomecánica de la cadera

Evita traumatismos

  • Usa equipo de protección apropiado durante actividades deportivas de contacto
  • Mantén tu hogar libre de obstáculos que puedan causar caídas
  • Sé cauteloso en superficies resbaladizas o irregulares

Preguntas frecuentes sobre bursitis de cadera

¿Cuánto tiempo tarda en curarse la bursitis de cadera?

La mayoría de los casos de bursitis de cadera mejoran con tratamiento conservador en 4-6 semanas. Sin embargo, la recuperación completa puede tomar entre 8 y 12 semanas dependiendo de la gravedad de la inflamación, el cumplimiento del tratamiento y los factores contribuyentes. Los casos crónicos o recurrentes pueden requerir varios meses de tratamiento. Es fundamental seguir las recomendaciones del ortopedista en tu ciudad y completar el programa de fisioterapia para prevenir recurrencias.

¿Puedo hacer ejercicio si tengo bursitis de cadera?

Depende de la fase de la condición. Durante la fase aguda con dolor intenso, es recomendable realizar reposo modificado, evitando actividades que provoquen dolor. Sin embargo, el reposo absoluto prolongado no es beneficioso. Una vez que el dolor agudo disminuye (generalmente después de una semana), puedes comenzar ejercicios terapéuticos suaves de estiramiento y fortalecimiento bajo la guía de un fisioterapeuta. Ejercicios de bajo impacto como natación y ciclismo suelen tolerarse bien. Evita correr, saltar o actividades de alto impacto hasta que estés completamente recuperado y tu médico te lo autorice.

¿La bursitis de cadera puede confundirse con otras condiciones?

Sí, el dolor de la bursitis trocantérea puede simular otras condiciones, lo que hace importante una evaluación médica adecuada. Puede confundirse con artrosis de cadera (coxartrosis), aunque en la artrosis el dolor típicamente se localiza en la ingle y empeora con movimientos rotacionales. También puede parecerse a una radiculopatía lumbar (ciática) cuando el dolor se irradia por el muslo lateral. Otras condiciones que pueden presentar síntomas similares incluyen tendinopatía de glúteos, síndrome de cadera en resorte, fracturas por estrés y, raramente, tumores. Por esto es fundamental consultar con un especialista que pueda realizar un diagnóstico diferencial apropiado.

¿Las inyecciones de cortisona son seguras para la bursitis de cadera?

Sí, las inyecciones de corticosteroides son generalmente seguras y efectivas cuando se administran correctamente por un médico experimentado, idealmente con guía ecográfica. Proporcionan alivio significativo del dolor en 60-80% de los casos. Los efectos secundarios son raros pero pueden incluir dolor temporal en el sitio de inyección, enrojecimiento facial transitorio, elevación de glucosa en sangre (importante en diabéticos) y, muy raramente, infección. Para minimizar riesgos, se recomienda limitar las inyecciones a 2-3 al año en la misma área. Las infiltraciones son más efectivas cuando se combinan con fisioterapia y ejercicios de fortalecimiento.

¿La bursitis de cadera puede volverse crónica?

Sí, en algunos casos la bursitis de cadera puede convertirse en una condición crónica o recurrente, especialmente si no se tratan los factores contribuyentes subyacentes. Esto es más común cuando existen problemas biomecánicos no corregidos (como discrepancia en longitud de piernas, debilidad muscular persistente o alteraciones en el patrón de marcha), enfermedades inflamatorias sistémicas como artritis reumatoide, o cuando el paciente no completa adecuadamente el programa de rehabilitación. Para prevenir la cronicidad, es esencial identificar y abordar todas las causas contributivas, mantener un programa regular de ejercicios de fortalecimiento y estiramiento, y seguir las recomendaciones de modificación de actividades.

Conclusión

La bursitis de cadera es una condición dolorosa pero generalmente tratable que afecta la calidad de vida de muchas personas. La buena noticia es que la mayoría de los casos responden bien al tratamiento conservador, que incluye reposo modificado, medicamentos antiinflamatorios, fisioterapia y un programa adecuado de ejercicios.

El diagnóstico temprano y el tratamiento oportuno son fundamentales para una recuperación completa y para prevenir que la condición se vuelva crónica. Si experimentas dolor persistente en la cadera que interfiere con tus actividades diarias, no dudes en consultar con un ortopedista especializado que pueda realizar una evaluación completa y diseñar un plan de tratamiento personalizado.

Recuerda que la prevención juega un papel crucial: mantener músculos fuertes alrededor de la cadera, progresar gradualmente en tus actividades físicas, usar calzado apropiado y mantener un peso saludable son estrategias efectivas para reducir tu riesgo de desarrollar bursitis de cadera.

Con el tratamiento adecuado, paciencia y compromiso con tu programa de rehabilitación, la mayoría de las personas con bursitis de cadera logran una recuperación completa y pueden retornar a sus actividades normales sin dolor.


Fuentes consultadas:

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