
Gastritis Crónica: Síntomas, Causas y Tratamiento con Gastroenterólogo
Todo sobre gastritis crónica: síntomas, causas (H. pylori), tratamiento y cambios en la alimentación. Aprende cuándo consultar a un gastroenterólogo.
Si experimentas molestias estomacales persistentes, dolor en la parte superior del abdomen, o sensación de ardor que no desaparece, podrías estar padeciendo gastritis crónica. Esta condición afecta a millones de personas y, aunque puede ser incómoda, con el diagnóstico y tratamiento adecuados es perfectamente manejable. En esta guía completa te explicaremos qué es, sus síntomas, causas y las opciones de tratamiento disponibles.
¿Qué es la gastritis crónica?
La gastritis crónica es la inflamación persistente del revestimiento del estómago (mucosa gástrica) que se desarrolla gradualmente y puede durar meses o años. A diferencia de la gastritis aguda, que aparece súbitamente y suele resolverse en poco tiempo, la gastritis crónica es una condición de largo plazo que requiere atención médica continua.
El revestimiento del estómago produce ácido y enzimas que ayudan a digerir los alimentos. También segrega una capa de moco que protege el tejido estomacal del ácido. Cuando este revestimiento se inflama de forma crónica, puede adelgazarse, debilitarse y perder su capacidad protectora, lo que eventualmente puede llevar a complicaciones más serias.

Síntomas de la gastritis crónica
Una característica de la gastritis crónica es que puede ser "silenciosa" en muchas personas, es decir, no causar síntomas evidentes durante mucho tiempo. Sin embargo, cuando los síntomas están presentes, pueden incluir:
Síntomas digestivos comunes
Dolor o molestia en la parte superior del abdomen: Esta es la queja más frecuente. El dolor puede describirse como ardor, dolor sordo o sensación de roer. Generalmente se localiza en el epigastrio (la zona superior y central del abdomen, justo debajo del esternón).
Sensación de plenitud temprana: Sentirse lleno después de comer solo una pequeña cantidad de alimento, incluso si no has comido mucho.
Náuseas: Sensación persistente de malestar estomacal, con o sin vómito.
Pérdida de apetito: Falta de interés en la comida o sensación de que no puedes comer tanto como antes.
Eructos frecuentes: Expulsión de aire del estómago más frecuentemente de lo normal.
Distensión abdominal: Sensación de hinchazón o presión en el abdomen.
Síntomas que indican complicaciones
Vómito con sangre: Puede aparecer rojo brillante o tener apariencia de "café molido" (sangre parcialmente digerida). Esto es una señal de alarma que requiere atención médica inmediata.
Heces oscuras o negras (melena): Indican sangrado en el tracto digestivo superior. Las heces pueden tener consistencia alquitranada.
Pérdida de peso involuntaria: Bajar de peso sin intentarlo puede ser señal de gastritis severa u otras complicaciones.
Anemia: La gastritis crónica puede causar sangrado microscópico que con el tiempo lleva a deficiencia de hierro y anemia, manifestándose con fatiga, debilidad y palidez.
Causas de la gastritis crónica
Varias condiciones pueden causar inflamación crónica del revestimiento estomacal:
Infección por Helicobacter pylori (H. pylori)
Esta es la causa más común de gastritis crónica en todo el mundo. H. pylori es una bacteria que infecta el revestimiento del estómago, generalmente durante la infancia, y puede permanecer allí por décadas si no se trata. La bacteria debilita la capa protectora de moco del estómago, permitiendo que el ácido dañe el tejido sensible debajo.
Se estima que aproximadamente la mitad de la población mundial está infectada con H. pylori, aunque no todas las personas infectadas desarrollan gastritis o úlceras. La infección aumenta significativamente el riesgo de úlceras pépticas y cáncer de estómago.

Gastritis autoinmune
En la gastritis autoinmune, el sistema inmunológico del cuerpo ataca por error las células del revestimiento del estómago. Este tipo de gastritis afecta principalmente el cuerpo del estómago (la porción superior) y puede llevar a deficiencia de vitamina B12, ya que destruye las células que producen el factor intrínseco necesario para absorber esta vitamina.
La gastritis autoinmune es menos común que la causada por H. pylori, pero puede llevar a anemia perniciosa si no se trata.
Uso crónico de antiinflamatorios no esteroideos (AINEs)
El uso prolongado de medicamentos como ibuprofeno, naproxeno, aspirina y otros AINEs puede irritar y erosionar el revestimiento del estómago. Estos medicamentos bloquean la producción de prostaglandinas, sustancias que ayudan a proteger la mucosa gástrica.
Las personas que toman AINEs regularmente, especialmente adultos mayores, tienen mayor riesgo de desarrollar gastritis crónica.
Consumo excesivo de alcohol
El alcohol irrita y erosiona el revestimiento del estómago, y el consumo excesivo crónico puede causar gastritis. El alcohol aumenta la producción de ácido estomacal y debilita la barrera protectora de moco.
Reflujo biliar
Cuando la bilis, un líquido digestivo producido por el hígado, fluye hacia atrás al estómago desde el intestino delgado, puede causar inflamación del revestimiento estomacal. Esto puede ocurrir después de cirugías estomacales o por problemas con la válvula que separa el estómago del duodeno.
Otras causas
- Estrés crónico severo: Aunque el estrés cotidiano no causa gastritis, el estrés físico extremo por enfermedades graves, cirugías mayores o lesiones puede contribuir.
- Infecciones virales o fúngicas: Especialmente en personas con sistemas inmunológicos debilitados.
- Enfermedad de Crohn: Esta enfermedad inflamatoria intestinal puede afectar el estómago.
- Radiación: La radioterapia en el abdomen puede causar inflamación estomacal.
Diagnóstico de la gastritis crónica
Si tu médico sospecha gastritis crónica, puede recomendar varias pruebas:
Endoscopia digestiva alta (gastroscopia)
Este es el método más confiable para diagnosticar gastritis. Un tubo delgado y flexible con una cámara (endoscopio) se introduce por la boca hasta el estómago, permitiendo al médico visualizar directamente el revestimiento estomacal. Durante el procedimiento, se pueden tomar pequeñas muestras de tejido (biopsias) para examinarlas bajo el microscopio.
La biopsia puede confirmar la gastritis, identificar la presencia de H. pylori, detectar cambios precancerosos y descartar otras condiciones.
Pruebas para H. pylori
Prueba de aliento con urea: Después de ingerir una sustancia que contiene urea marcada, se analiza tu aliento para detectar productos de la bacteria.
Análisis de sangre: Detecta anticuerpos contra H. pylori, indicando infección actual o pasada.
Análisis de heces: Detecta proteínas de H. pylori en las heces, confirmando infección activa.
Biopsia durante endoscopia: La muestra de tejido puede analizarse para detectar la bacteria.
Análisis de sangre
Puede detectar anemia (niveles bajos de glóbulos rojos) que podría resultar de sangrado estomacal crónico. También puede evaluar niveles de vitamina B12 en casos de gastritis autoinmune.
Prueba de sangre oculta en heces
Detecta sangre microscópica en las heces que no es visible a simple vista, indicando sangrado gastrointestinal.
Tratamiento de la gastritis crónica
El tratamiento depende de la causa específica de tu gastritis. El objetivo es reducir la inflamación, aliviar los síntomas, curar el revestimiento estomacal y prevenir complicaciones.
Tratamiento para infección por H. pylori
Si H. pylori es la causa, el tratamiento estándar es la "terapia triple" o "terapia cuádruple":
Terapia triple: Generalmente incluye dos antibióticos (como claritromicina y amoxicilina) más un inhibidor de la bomba de protones (IBP) como omeprazol. El tratamiento dura típicamente 10-14 días.
Terapia cuádruple: En casos de resistencia antibiótica, se pueden usar cuatro medicamentos: un IBP, bismuto, y dos antibióticos (como tetraciclina y metronidazol).
Es crucial completar todo el curso de antibióticos según lo prescrito, incluso si los síntomas mejoran antes. Después del tratamiento, se realiza una prueba de seguimiento para confirmar la erradicación de la bacteria.

Medicamentos para reducir el ácido estomacal
Inhibidores de la bomba de protones (IBP): Medicamentos como omeprazol, esomeprazol, lansoprazol y pantoprazol bloquean las células que producen ácido, permitiendo que el revestimiento estomacal sane.
Bloqueadores de histamina-2 (anti-H2): Medicamentos como ranitidina y famotidina reducen la cantidad de ácido liberado al tracto digestivo.
Estos medicamentos no solo alivian los síntomas sino que también permiten que el revestimiento dañado se cure.
Antiácidos
Medicamentos de venta libre como hidróxido de aluminio, carbonato de calcio o hidróxido de magnesio neutralizan el ácido estomacal existente y pueden proporcionar alivio rápido de los síntomas, aunque temporal.
Tratamiento para gastritis autoinmune
Si tienes gastritis autoinmune con deficiencia de vitamina B12, necesitarás inyecciones regulares de vitamina B12 o suplementos orales en dosis altas. El monitoreo regular es importante para prevenir complicaciones neurológicas asociadas con deficiencia severa de B12.
Suspender irritantes
Si los AINEs son la causa, tu médico puede recomendar:
- Suspender estos medicamentos si es posible
- Cambiar a acetaminofén (paracetamol) como alternativa
- Si debes continuar con AINEs, tomar la dosis más baja efectiva junto con medicamentos protectores del estómago
- Tomar los AINEs con alimentos
Cambios en la dieta y estilo de vida
Aunque la dieta no causa gastritis crónica, ciertos cambios pueden ayudar a reducir los síntomas:
Alimentos a evitar o limitar
Alimentos picantes y condimentados: Pueden irritar el revestimiento estomacal inflamado.
Alimentos ácidos: Cítricos, tomates y productos derivados pueden aumentar el malestar.
Alimentos fritos y grasos: Son más difíciles de digerir y pueden empeorar los síntomas.
Cafeína: El café, té y bebidas con cafeína estimulan la producción de ácido estomacal.
Alcohol: Irrita el revestimiento del estómago y debe evitarse.
Bebidas carbonatadas: Pueden causar distensión e incomodidad.
Recomendaciones dietéticas
Comidas pequeñas y frecuentes: Comer porciones más pequeñas 5-6 veces al día en lugar de 3 comidas grandes.
Masticar bien: Tómate tu tiempo para comer y mastica bien los alimentos.
Alimentos suaves: Arroz, plátano, manzana cocida, avena, pan tostado son generalmente bien tolerados.
Proteínas magras: Pollo, pavo, pescado y clara de huevo son buenas opciones.
Vegetales cocidos: Son más fáciles de digerir que los crudos.
Mantenerse hidratado: Bebe suficiente agua durante el día, pero evita beber grandes cantidades durante las comidas.
Modificaciones del estilo de vida
Dejar de fumar: El tabaco aumenta la producción de ácido estomacal y retrasa la curación.
Reducir el estrés: Técnicas de manejo del estrés como meditación, yoga, respiración profunda y ejercicio regular pueden ser beneficiosas.
Evitar comer antes de dormir: Espera al menos 2-3 horas después de comer antes de acostarte.
Mantener un peso saludable: El exceso de peso puede aumentar la presión sobre el estómago.
Complicaciones potenciales
Si no se trata, la gastritis crónica puede llevar a:
Úlceras pépticas: Llagas abiertas en el revestimiento del estómago o duodeno que pueden sangrar.
Sangrado estomacal: La erosión del revestimiento puede causar sangrado.
Anemia: El sangrado crónico puede llevar a deficiencia de hierro.
Cáncer de estómago: La gastritis crónica, especialmente por H. pylori, aumenta el riesgo de cáncer gástrico, aunque este riesgo sigue siendo relativamente bajo.
Deficiencia de vitamina B12: Especialmente en gastritis autoinmune.
¿Cuándo consultar a un gastroenterólogo?
Debes buscar atención médica de un gastroenterólogo si experimentas:
- Dolor abdominal persistente o recurrente que no mejora
- Vómito con sangre o material oscuro
- Heces negras o con sangre
- Pérdida de peso inexplicable
- Dificultad para tragar
- Síntomas que no mejoran con medicamentos de venta libre
- Necesidad de usar antiácidos regularmente durante más de dos semanas
- Antecedentes familiares de cáncer de estómago
Pronóstico y perspectivas
Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas con gastritis crónica pueden manejar efectivamente sus síntomas y llevar una vida normal. La erradicación exitosa de H. pylori, cuando es la causa, puede curar la gastritis y reducir significativamente el riesgo de úlceras y cáncer de estómago.
Es importante seguir las recomendaciones de tu médico, tomar los medicamentos según lo prescrito y hacer seguimiento regular, especialmente si tienes gastritis atrófica o cambios precancerosos, ya que requieren vigilancia endoscópica periódica.
Prevención
Aunque no se puede prevenir completamente la gastritis crónica, puedes reducir tu riesgo:
- Practica buena higiene de manos para reducir el riesgo de infección por H. pylori
- Come alimentos bien cocidos de fuentes seguras
- Limita o evita el alcohol
- Usa AINEs solo cuando sea necesario y a la dosis más baja posible
- Maneja el estrés efectivamente
- Mantén un estilo de vida saludable con dieta balanceada y ejercicio regular
La gastritis crónica es una condición manejable que responde bien al tratamiento cuando se diagnostica adecuadamente. Si experimentas síntomas persistentes, no los ignores. Consulta a un gastroenterólogo para obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento personalizado que te permita recuperar tu bienestar digestivo.
Fuentes consultadas
- Mayo Clinic. (2024). Gastritis. Comprehensive information on gastritis causes, symptoms and treatment.
- MedlinePlus. (2024). Gastritis. National Library of Medicine resource on gastritis and H. pylori.
- World Gastroenterology Organisation (WGO). (2024). Helicobacter pylori in Developing Countries. Global guidelines on H. pylori diagnosis and treatment.
- American College of Gastroenterology. (2024). Gastritis. Evidence-based patient education on gastritis management.
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