
Fascitis Plantar: Causas, Síntomas y Tratamiento del Dolor de Talón
Guía completa sobre la fascitis plantar, una de las causas más comunes de [dolor en el talón](/sintomas). Conoce síntomas, tratamientos y ejercicios para aliviar el dolor.
La fascitis plantar es una de las causas más comunes de dolor en el talón, afectando a millones de personas cada año. Esta condición puede ser extremadamente molesta, especialmente al dar los primeros pasos por la mañana o después de períodos prolongados de descanso. Si experimenta un dolor punzante en la planta del pie o en el talón, es fundamental consultar con un ortopedista especializado que pueda realizar una evaluación completa y recomendar el tratamiento adecuado.
¿Qué es la Fascitis Plantar?

La fascitis plantar es la inflamación de la fascia plantar, una banda gruesa de tejido conectivo que recorre la planta del pie desde el hueso del talón (calcáneo) hasta los dedos. Este tejido fibroso tiene una función crucial: actúa como una cuerda de arco que sostiene el arco del pie y absorbe los impactos al caminar, correr o estar de pie.
Cuando la fascia plantar se somete a tensión excesiva o repetitiva, pueden producirse pequeños desgarros en el tejido. Esto provoca inflamación, dolor y rigidez, especialmente en el punto donde la fascia se une al hueso del talón. Aunque el término "fascitis" sugiere inflamación, en muchos casos crónicos se trata más bien de una degeneración del tejido que de una inflamación activa.
La fascitis plantar puede afectar a personas de todas las edades, aunque es más común entre los 40 y 60 años. También es frecuente en atletas, especialmente corredores y bailarines, debido al estrés repetitivo que ejercen sobre sus pies.
Síntomas de la Fascitis Plantar
El síntoma más característico de la fascitis plantar es el dolor en la parte inferior del talón, aunque algunas personas también experimentan molestias en el arco del pie. Los síntomas principales incluyen:
Dolor Matutino Característico
El signo más distintivo de la fascitis plantar es un dolor agudo y punzante en el talón al dar los primeros pasos después de levantarse por la mañana. Este dolor suele mejorar después de unos 5 a 10 minutos de movimiento, cuando la fascia se estira y se calienta. Muchos pacientes describen esta sensación como si estuvieran pisando un clavo o una piedra afilada.
Dolor Después del Reposo
Similar al dolor matutino, el malestar también aparece después de estar sentado durante períodos prolongados. Al levantarse y comenzar a caminar, el dolor puede ser intenso, pero tiende a disminuir con el movimiento gradual.
Dolor que Aumenta Durante el Día
Aunque el dolor puede mejorar inicialmente con la actividad, tiende a empeorar hacia el final del día, especialmente después de estar de pie durante mucho tiempo o realizar actividad física. Las personas con trabajos que requieren permanecer de pie durante horas suelen experimentar un aumento significativo del dolor al final de la jornada laboral.
Dolor al Subir Escaleras
Subir escaleras o caminar cuesta arriba puede resultar particularmente doloroso, ya que estas actividades estiran la fascia plantar de manera significativa.
Rigidez y Sensibilidad
Además del dolor, muchas personas experimentan rigidez en la planta del pie y sensibilidad al tacto en el área del talón. La zona puede estar inflamada y ser sensible a la presión.
Cambios en la Marcha
El dolor puede llevar a modificaciones en la forma de caminar, ya que las personas intentan inconscientemente reducir la presión sobre el talón afectado. Esto puede causar problemas adicionales en otras áreas, como las rodillas, las caderas o la espalda.
Causas y Factores de Riesgo

La fascitis plantar ocurre cuando la banda gruesa de tejido en la planta del pie se estira o se sobrecarga excesivamente. Aunque en muchos casos no existe una causa obvia, varios factores pueden aumentar el riesgo de desarrollar esta condición:
Actividad Física Intensa
Los corredores de largas distancias, bailarines de ballet, saltadores y otros atletas que someten repetidamente sus pies a estrés tienen un riesgo elevado. El impacto constante y la tensión repetitiva sobre la fascia plantar pueden causar microtraumatismos que eventualmente llevan a la inflamación.
Problemas Biomecánicos del Pie
Los pies planos, arcos muy pronunciados o un patrón anormal al caminar pueden afectar la distribución del peso cuando está de pie. Estas alteraciones biomecánicas pueden ejercer una tensión adicional sobre la fascia plantar. Un ortopedista en Ciudad de México puede evaluar la biomecánica de su pie y determinar si necesita plantillas ortopédicas personalizadas.
Edad
La fascitis plantar es más común entre las personas de 40 a 60 años. Con el envejecimiento, la fascia plantar pierde elasticidad y la almohadilla grasa del talón se adelgaza, lo que reduce su capacidad de absorber impactos.
Sobrepeso y Obesidad
El exceso de peso corporal ejerce una presión adicional sobre la fascia plantar. Cada kilogramo de más multiplica la fuerza que soportan los pies al caminar. Por esta razón, perder peso puede ser una estrategia efectiva para reducir el dolor y prevenir recurrencias.
Ocupaciones que Requieren Estar de Pie
Los trabajos que implican estar de pie durante períodos prolongados sobre superficies duras, como maestros, trabajadores de fábrica, meseros o personal de salud, aumentan significativamente el riesgo de desarrollar fascitis plantar.
Calzado Inadecuado
Usar zapatos con poco soporte para el arco, suelas muy delgadas o desgastadas puede contribuir al desarrollo de la fascitis plantar. Los tacones altos y las chanclas también pueden alterar la mecánica del pie y aumentar la tensión sobre la fascia.
Tensión en los Músculos de la Pantorrilla
La rigidez en los músculos de la pantorrilla (gemelos y sóleo) puede dificultar la flexión del pie hacia arriba (flexión dorsal), lo que aumenta la tensión sobre la fascia plantar durante la marcha.
Inicio Repentino de Actividad Física
Comenzar un programa de ejercicio nuevo e intenso sin un acondicionamiento gradual puede sobrecargar la fascia plantar. Es importante aumentar la intensidad y la duración del ejercicio de manera progresiva.
Diagnóstico de la Fascitis Plantar
El diagnóstico de la fascitis plantar generalmente se basa en el historial médico del paciente y un examen físico. En la mayoría de los casos, no se necesitan estudios de imagen para confirmar el diagnóstico.
Historia Clínica
El médico comenzará preguntando sobre los síntomas, cuándo comenzaron, qué actividades los empeoran o mejoran, y si hay antecedentes de traumatismos en el pie. La descripción del dolor matutino característico suele ser un indicador fuerte de fascitis plantar.
Examen Físico
Durante el examen físico, el ortopedista evaluará:
Punto de dolor: Palpará diferentes áreas del pie para identificar exactamente dónde se localiza el dolor. En la fascitis plantar, el punto más sensible suele estar en la parte inferior del talón, cerca de donde la fascia se inserta en el hueso del calcáneo.
Flexibilidad del pie y tobillo: Verificará el rango de movimiento del tobillo y la tensión en los músculos de la pantorrilla.
Fuerza muscular: Evaluará la fuerza de los músculos del pie y la pierna.
Reflejos y sensibilidad: Descartará problemas nerviosos que puedan estar causando los síntomas.
Análisis de la marcha: Observará cómo camina para identificar problemas biomecánicos.
Evaluación del arco del pie: Examinará la estructura del pie para detectar pies planos o arcos muy pronunciados.
Estudios de Imagen
Aunque no son necesarios en la mayoría de los casos, el médico puede solicitar estudios de imagen si:
- Los síntomas no mejoran con el tratamiento conservador
- Sospecha de otra condición (fractura por estrés, artritis, atrapamiento nervioso)
- Está considerando opciones de tratamiento más invasivas
Los estudios que pueden realizarse incluyen:
Radiografías: Pueden mostrar espolones calcáneos (crecimientos óseos en el talón), aunque estos no siempre causan dolor y pueden estar presentes sin fascitis plantar.
Resonancia magnética (RM): Proporciona imágenes detalladas de los tejidos blandos y puede confirmar el engrosamiento o daño de la fascia plantar.
Ecografía: Permite visualizar la fascia plantar en tiempo real y es útil para guiar tratamientos como inyecciones.
Diagnóstico Diferencial
Es importante descartar otras condiciones que pueden causar dolor en el talón, como:
- Fractura por estrés del calcáneo
- Atrapamiento del nervio tibial posterior (síndrome del túnel tarsal)
- Almohadilla grasa del talón atrofiada
- Artritis inflamatoria
- Infección ósea
- Tumor óseo (raro)
Un diagnóstico preciso es esencial para implementar el tratamiento adecuado y obtener los mejores resultados.
Tratamiento de la Fascitis Plantar

La buena noticia es que más del 90% de los pacientes con fascitis plantar mejoran con tratamiento conservador (no quirúrgico). Sin embargo, la recuperación puede tomar tiempo, generalmente entre varios meses y hasta dos años. La mayoría de las personas experimentan mejoras significativas dentro de los 6 a 18 meses.
Tratamientos Conservadores
Reposo y Modificación de Actividades
El primer paso en el tratamiento es reducir o modificar las actividades que agravan el dolor. Esto no significa reposo absoluto, pero sí evitar correr, saltar o estar de pie durante períodos prolongados hasta que mejoren los síntomas. Actividades de bajo impacto como natación o ciclismo pueden mantenerse para conservar la condición física.
Aplicación de Hielo
Aplicar hielo en el área dolorida puede ayudar a reducir la inflamación y el dolor. Se recomienda:
- Colocar hielo durante 15-20 minutos, 3-4 veces al día
- Usar una bolsa de hielo, bolsa de vegetales congelados o rodar el pie sobre una botella de agua congelada
- Nunca aplicar hielo directamente sobre la piel; usar siempre una toalla como barrera
Medicamentos Antiinflamatorios
Los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE) como el ibuprofeno (Advil, Motrin) o el naproxeno pueden ayudar a reducir el dolor y la inflamación. El paracetamol (Tylenol) puede usarse para aliviar el dolor si los AINE están contraindicados. Es importante seguir las indicaciones del médico y no exceder las dosis recomendadas.
Ejercicios de Estiramiento
Los ejercicios de estiramiento son fundamentales en el tratamiento de la fascitis plantar. Deben realizarse varias veces al día, especialmente antes de dar los primeros pasos por la mañana:
Estiramiento de la fascia plantar: Sentado en una silla, cruce el pie afectado sobre la rodilla opuesta. Sujete los dedos del pie y tire suavemente hacia arriba hasta sentir un estiramiento en el arco del pie. Mantenga durante 10 segundos y repita 10 veces.
Estiramiento con toalla: Sentado con las piernas extendidas, coloque una toalla alrededor de la bola del pie y tire suavemente hacia usted, manteniendo la rodilla recta. Mantenga durante 15-30 segundos y repita 3 veces.
Estiramiento de pantorrillas: Apoyado contra una pared, coloque el pie afectado detrás del otro. Mantenga el talón trasero en el suelo y la rodilla recta mientras se inclina hacia adelante. Sentirá el estiramiento en la pantorrilla. Mantenga durante 30 segundos y repita 3 veces.
Ejercicio con botella: Ruede una botella de agua fría o congelada bajo el arco del pie durante 5 minutos. Esto combina masaje con aplicación de frío.
Fortalecimiento Muscular
Fortalecer los músculos intrínsecos del pie ayuda a estabilizar el arco y reducir la tensión sobre la fascia plantar:
Elevación de talones: De pie, eleve ambos talones del suelo, sosteniendo el peso sobre las puntas de los pies durante unos segundos antes de bajar lentamente.
Ejercicio de la toalla: Sentado con el pie plano en el suelo, coloque una toalla extendida frente a usted. Use los dedos del pie para arrugar y atraer la toalla hacia usted.
Soportes para el Arco y Calzado Adecuado
Plantillas ortopédicas: Las plantillas prefabricadas o personalizadas pueden proporcionar soporte adicional al arco y distribuir mejor la presión sobre el pie. Las plantillas personalizadas, creadas después de un estudio biomecánico de la pisada, suelen ser más efectivas.
Almohadillas para el talón: Las copas o almohadillas para el talón pueden proporcionar amortiguación adicional.
Calzado apropiado: Use zapatos con buen soporte para el arco, amortiguación adecuada en el talón y suela firme pero flexible. Evite andar descalzo o usar chanclas.
Férulas Nocturnas
Las férulas nocturnas mantienen el pie en flexión dorsal (dedos apuntando hacia arriba) durante el sueño. Esto mantiene la fascia plantar estirada durante la noche, lo que puede reducir el dolor matutino. Aunque pueden ser incómodas al principio, muchas personas encuentran alivio significativo después de usarlas durante varias semanas.
Fisioterapia
Un fisioterapeuta puede diseñar un programa personalizado que incluya:
- Técnicas de estiramiento específicas
- Ejercicios de fortalecimiento
- Masaje de tejido profundo
- Ultrasonido terapéutico
- Iontoforesis (administración de medicación antiinflamatoria a través de la piel mediante corriente eléctrica)
Tratamientos Avanzados
Si los tratamientos conservadores no proporcionan alivio después de 6 a 12 meses, se pueden considerar opciones más invasivas:
Inyecciones de Corticosteroides
Las inyecciones de corticosteroides en el área dolorida pueden proporcionar alivio temporal del dolor e inflamación. Sin embargo, no se recomiendan inyecciones repetidas porque pueden debilitar la fascia plantar y aumentar el riesgo de ruptura. También pueden causar atrofia de la almohadilla grasa del talón.
Terapia de Ondas de Choque Extracorpóreas
Este tratamiento no invasivo utiliza ondas sonoras de alta energía dirigidas al área del talón para estimular la curación. Aunque los resultados son variables, algunos estudios muestran mejoría en pacientes con fascitis plantar crónica que no responde a otros tratamientos.
Reparación Ultrasónica del Tejido (Tenex)
Esta técnica mínimamente invasiva utiliza imágenes por ecografía para guiar una sonda similar a una aguja hacia el tejido dañado de la fascia plantar. La punta de la sonda vibra rápidamente para romper y succionar el tejido degenerado, permitiendo que tejido sano lo reemplace.
Terapia con Plasma Rico en Plaquetas (PRP)
Implica extraer sangre del paciente, procesarla para concentrar las plaquetas y factores de crecimiento, y luego inyectar esta preparación en el área dañada de la fascia para estimular la curación. La evidencia sobre su efectividad es mixta.
Cirugía
La cirugía rara vez es necesaria para la fascitis plantar. Menos del 5% de los pacientes requieren intervención quirúrgica. Se considera solo cuando:
- El dolor es severo e incapacitante
- Otros tratamientos han fallado después de 6 a 12 meses
- El dolor interfiere significativamente con las actividades diarias
Los procedimientos quirúrgicos incluyen:
Liberación de la fascia plantar: El cirujano hace una pequeña incisión y libera parcialmente la fascia del hueso del talón para reducir la tensión. Esto puede debilitar el arco del pie.
Alargamiento del gastrocnemio: Si hay tensión severa en la pantorrilla, el cirujano puede alargar uno de los dos músculos que forman la pantorrilla.
Eliminación de espolones calcáneos: Si hay espolones óseos presentes, pueden removerse, aunque esto raramente resuelve el problema por sí solo.
La recuperación después de la cirugía puede tomar varias semanas o meses, y existe riesgo de complicaciones como daño nervioso, infección o desarrollo de dolor crónico.
Prevención de la Fascitis Plantar
Aunque no siempre es posible prevenir la fascitis plantar, varias medidas pueden reducir el riesgo:
Mantener un Peso Saludable
Reducir el exceso de peso corporal disminuye significativamente la tensión sobre la fascia plantar. Incluso una pérdida modesta de peso puede marcar una gran diferencia.
Elegir Calzado Apropiado
- Reemplace los zapatos deportivos regularmente (cada 500-800 kilómetros para corredores)
- Use zapatos con buen soporte para el arco y amortiguación adecuada
- Evite zapatos completamente planos, tacones muy altos o suelas muy delgadas
- No camine descalzo sobre superficies duras, especialmente al levantarse por la mañana
Estiramientos Regulares
Realizar estiramientos diarios de la fascia plantar, el tendón de Aquiles y los músculos de la pantorrilla puede mantener estos tejidos flexibles y reducir la tensión.
Aumentar Gradualmente la Actividad Física
Al comenzar un nuevo programa de ejercicio o aumentar la intensidad, hágalo de manera gradual. Evite incrementos súbitos en la distancia, duración o intensidad, especialmente en actividades de impacto como correr.
Variar las Actividades de Ejercicio
Alterne actividades de alto impacto (correr, saltar) con ejercicios de bajo impacto (natación, ciclismo, yoga) para reducir el estrés repetitivo sobre los pies.
Fortalecer los Músculos del Pie
Ejercicios regulares para fortalecer los músculos intrínsecos del pie pueden mejorar el soporte del arco y reducir la carga sobre la fascia plantar.
Evitar Superficies Muy Duras
Cuando sea posible, camine o corra sobre superficies más blandas como césped, tierra o pistas de atletismo en lugar de concreto o asfalto.
Cuándo Consultar a un Ortopedista
Es importante buscar atención médica especializada si presenta alguna de las siguientes situaciones:
Dolor Persistente
Si el dolor en el talón persiste durante más de unas pocas semanas a pesar del reposo y los cuidados en casa, es momento de consultar a un ortopedista en Guadalajara u otra ciudad cercana.
Dolor Severo o Incapacitante
Si el dolor es tan intenso que le impide realizar actividades cotidianas normales, caminar o trabajar, necesita evaluación profesional inmediata.
Aparición Súbita de Dolor Intenso
Un dolor agudo y repentino en el talón podría indicar una ruptura de la fascia plantar u otra lesión grave que requiere atención urgente.
Síntomas Neurológicos
Si experimenta entumecimiento, hormigueo, debilidad o sensación de quemazón en el pie además del dolor, podría haber un problema nervioso que necesita evaluación.
Hinchazón, Enrojecimiento o Calor
Estos signos podrían indicar una infección u otra condición inflamatoria que requiere tratamiento médico.
Falta de Mejoría con Tratamiento Conservador
Si ha seguido diligentemente las medidas conservadoras (reposo, hielo, estiramientos, medicamentos) durante 6-8 semanas sin mejoría significativa, es hora de buscar ayuda profesional.
Dolor que Afecta Ambos Pies
Aunque la fascitis plantar puede afectar ambos pies, el dolor bilateral simultáneo también podría indicar una condición sistémica como artritis inflamatoria.
Historial de Diabetes
Las personas con diabetes deben consultar al médico ante cualquier dolor, herida o problema en los pies, ya que tienen mayor riesgo de complicaciones.
Un ortopedista en Monterrey u otro especialista certificado puede realizar un diagnóstico preciso, descartar otras condiciones y desarrollar un plan de tratamiento individualizado. La intervención temprana generalmente conduce a mejores resultados y una recuperación más rápida.
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Preguntas Frecuentes sobre Fascitis Plantar
¿Cuánto tiempo tarda en curarse la fascitis plantar?
La mayoría de las personas experimentan mejoría significativa dentro de los 6 a 18 meses con tratamiento conservador. Sin embargo, el tiempo de recuperación varía según la gravedad de la condición, la adherencia al tratamiento y los factores individuales. Aproximadamente el 75% de los casos se resuelven espontáneamente dentro de 12 meses. Es importante ser paciente y continuar con el tratamiento incluso cuando los síntomas mejoran, para prevenir recaídas.
¿Puedo seguir haciendo ejercicio con fascitis plantar?
Depende de la severidad de sus síntomas. Generalmente, debe evitar actividades de alto impacto como correr, saltar o deportes que impliquen cambios rápidos de dirección mientras tenga dolor significativo. Sin embargo, puede mantener su condición física con ejercicios de bajo impacto como natación, ciclismo o ejercicios en agua. Consulte con su ortopedista o fisioterapeuta para determinar qué actividades son seguras en su caso específico. A medida que mejoren los síntomas, puede reintroducir gradualmente las actividades de impacto.
¿Los espolones calcáneos causan la fascitis plantar?
Contrariamente a la creencia popular, los espolones calcáneos (crecimientos óseos en el hueso del talón) no son la causa de la fascitis plantar, aunque frecuentemente aparecen juntos. Los espolones son el resultado de la tensión crónica sobre la fascia plantar, no la causa del dolor. Muchas personas tienen espolones calcáneos sin experimentar ningún dolor, y muchas personas con fascitis plantar no tienen espolones. Por lo tanto, eliminar los espolones quirúrgicamente raramente resuelve el problema.
¿Las plantillas ortopédicas realmente ayudan?
Sí, las plantillas ortopédicas pueden ser muy efectivas para tratar la fascitis plantar. Proporcionan soporte adicional al arco del pie, distribuyen mejor la presión y ayudan a corregir problemas biomecánicos que contribuyen a la condición. Las plantillas prefabricadas de venta libre pueden ser útiles para casos leves, pero las plantillas personalizadas, creadas después de un estudio detallado de la pisada, suelen ser más efectivas para casos moderados a severos. Un ortopedista puede evaluar si necesita plantillas y qué tipo sería más apropiado.
¿La fascitis plantar puede convertirse en algo más grave?
En la mayoría de los casos, la fascitis plantar no conduce a complicaciones graves si se trata adecuadamente. Sin embargo, el dolor crónico puede llevar a cambios en la forma de caminar para compensar el malestar, lo que puede causar problemas adicionales en pies, rodillas, caderas o espalda. En casos raros, la fascia plantar puede romperse, especialmente si se han aplicado múltiples inyecciones de corticosteroides. Si el dolor persiste o empeora, es importante consultar a un especialista para prevenir complicaciones y asegurar que no haya otra condición subyacente.
Fuentes consultadas:
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