Epicondilitis (Codo de Tenista): Causas, Síntomas y Tratamiento
Guía completa sobre la epicondilitis lateral o codo de tenista: síntomas, causas, diagnóstico y opciones de tratamiento para recuperar la movilidad del codo.
La epicondilitis lateral, comúnmente conocida como "codo de tenista", es una lesión dolorosa que afecta la parte externa del codo. A pesar de su nombre, no solo afecta a los tenistas: cualquier persona que realiza movimientos repetitivos con el brazo y la muñeca puede desarrollar esta condición. De hecho, entre el 1% y el 3% de la población general sufre de epicondilitis en algún momento de su vida.
Esta condición resulta del uso excesivo de los músculos y tendones del antebrazo que controlan la extensión de la muñeca. Cuando se someten a esfuerzo repetitivo, estos tendones pueden desarrollar microdesgarros que causan dolor e inflamación en el epicóndilo lateral del codo.
¿Qué es la epicondilitis lateral?
![]()
La epicondilitis lateral es una lesión por sobreuso que afecta específicamente los tendones extensores del antebrazo donde se insertan en el hueso del codo (epicóndilo lateral). Más que una simple inflamación, se trata de una tendinopatía degenerativa: el tejido del tendón se deteriora y debilita con el tiempo debido al estrés repetitivo.
El músculo principalmente afectado es el extensor radial corto del carpo (ECRB, por sus siglas en inglés), que ayuda a estabilizar y mover la muñeca. Cuando este músculo se debilita por el uso excesivo, se forman pequeños desgarros en el tendón donde se une al hueso, lo que provoca dolor y reduce la fuerza de agarre.
A diferencia de las lesiones agudas que ocurren súbitamente, la epicondilitis se desarrolla gradualmente durante semanas o meses de actividad repetitiva. Si experimenta dolor persistente en el codo, es fundamental consultar con un ortopedista especializado que pueda realizar una evaluación completa y determinar el mejor plan de tratamiento.
Síntomas de la epicondilitis
Los síntomas del codo de tenista generalmente aparecen de forma gradual. En la mayoría de los casos, el dolor inicial es leve pero empeora progresivamente con las semanas o meses si no se trata adecuadamente.
Síntomas principales
Dolor en la parte externa del codo: Es el síntoma más característico. El dolor se localiza específicamente en el epicóndilo lateral, el hueso que sobresale en la parte externa del codo. Este dolor puede irradiarse hacia el antebrazo y empeorar con ciertos movimientos.
Dolor al realizar actividades cotidianas: Las personas con epicondilitis experimentan dolor al:
- Dar un apretón de manos
- Girar el pomo de una puerta
- Sostener una taza de café o servir agua de una jarra
- Levantar objetos, incluso si son ligeros
- Usar herramientas manuales o el ratón del ordenador
Debilidad en el antebrazo: Muchos pacientes notan que tienen menos fuerza al agarrar objetos. Es posible que suelten cosas involuntariamente o que les resulte difícil sostener objetos con firmeza.
Rigidez matutina: El codo puede sentirse rígido o tenso, especialmente por las mañanas o después de períodos de inactividad.
Dolor que empeora con la actividad: A diferencia de otros tipos de dolor que mejoran con el movimiento, el dolor de la epicondilitis típicamente aumenta cuanto más se usa el brazo afectado.
Progresión de los síntomas
En las etapas iniciales, el dolor puede aparecer solo durante o después de actividades específicas. Con el tiempo, si la condición no se trata, el dolor puede volverse constante e interferir incluso con actividades simples como escribir o levantar objetos ligeros.
Es importante destacar que el dolor de la epicondilitis rara vez aparece en reposo durante las primeras etapas. Si experimenta dolor intenso incluso cuando el brazo está inmóvil, podría indicar otra condición y debe ser evaluado por un especialista.
Causas de la epicondilitis
![]()
Aunque se conoce como "codo de tenista", solo entre el 5% y el 10% de las personas con esta condición son jugadores de tenis. La epicondilitis puede desarrollarse por múltiples factores relacionados con actividades laborales, deportivas o cotidianas.
Mecanismo de lesión
La epicondilitis ocurre cuando el músculo extensor radial corto del carpo se debilita por el uso excesivo. Este debilitamiento provoca que se formen microdesgarros en el tendón donde se une al epicóndilo lateral. Estos desgarros microscópicos, si no tienen tiempo de sanar, llevan a la degeneración del tejido del tendón.
Actividades deportivas
Tenis y otros deportes de raqueta: Los golpes de revés mal ejecutados, especialmente con una técnica deficiente, someten el tendón a estrés repetitivo. El uso de una raqueta demasiado tensa, pesada o de tamaño inadecuado aumenta significativamente el riesgo.
Otros deportes: Golf (de ahí el término "codo de golfista" para una condición similar en el lado interno), esgrima, levantamiento de pesas, y deportes de lanzamiento también pueden contribuir al desarrollo de epicondilitis.
Actividades laborales y ocupacionales
Muchas profesiones involucran movimientos repetitivos que pueden causar epicondilitis:
- Trabajos manuales: Carpinteros, plomeros, electricistas, mecánicos y pintores que usan herramientas manuales constantemente
- Trabajos de oficina: El uso prolongado del ratón del ordenador y el teclado con una postura inadecuada
- Profesiones culinarias: Cocineros y carniceros que cortan y levantan objetos pesados repetidamente
- Trabajo en líneas de ensamblaje: Movimientos repetitivos en la manufactura
- Jardinería: El uso frecuente de tijeras de podar y otras herramientas de jardinería
Factores de riesgo
Además de las actividades repetitivas, varios factores aumentan el riesgo de desarrollar epicondilitis:
Edad: La condición es más común entre personas de 30 a 50 años, aunque puede afectar a personas de cualquier edad.
Debilidad muscular: Una musculatura débil del hombro y del antebrazo hace que los tendones del codo trabajen más para compensar, aumentando el riesgo de lesión.
Técnica inadecuada: En deportes, una técnica deficiente aumenta significativamente el estrés sobre los tendones del codo.
Falta de acondicionamiento: Comenzar una actividad nueva sin preparación física adecuada o aumentar la intensidad de ejercicio demasiado rápido.
Factores anatómicos: Algunas personas tienen una predisposición anatómica que las hace más susceptibles a esta lesión.
Diagnóstico de la epicondilitis
El diagnóstico de la epicondilitis lateral es principalmente clínico, lo que significa que se basa en la historia clínica del paciente y el examen físico realizado por el médico.
Evaluación inicial
Cuando consulta a un ortopedista en Ciudad de México u otra ubicación por dolor de codo, el especialista comenzará con una conversación detallada sobre sus síntomas:
- ¿Cuándo comenzó el dolor?
- ¿Qué actividades empeoran el dolor?
- ¿Ha tenido lesiones previas en el codo?
- ¿Cuál es su ocupación y qué actividades recreativas realiza?
- ¿El dolor interfiere con sus actividades diarias?
Examen físico
El médico realizará un examen físico exhaustivo que incluye:
Palpación: El especialista presionará suavemente el epicóndilo lateral para verificar si hay sensibilidad y dolor en esa área específica.
Pruebas de movimiento: Se le pedirá que realice ciertos movimientos para evaluar dónde y cuándo aparece el dolor:
Test de Cozen: Se le pide que extienda la muñeca contra resistencia mientras el médico palpa el epicóndilo lateral. El dolor durante esta maniobra sugiere epicondilitis.
Test de Mill: Consiste en la extensión pasiva del codo con la muñeca en flexión. El dolor en el epicóndilo lateral durante esta prueba es indicativo de la condición.
Prueba de agarre: Se evalúa la fuerza de agarre, que típicamente está reducida en pacientes con epicondilitis.
Evaluación de la amplitud de movimiento: El médico verificará si puede mover el codo, antebrazo y muñeca en todo su rango de movimiento normal.
Estudios de imagen
En la mayoría de los casos, las pruebas de imagen no son necesarias para diagnosticar la epicondilitis. Sin embargo, el médico puede solicitarlas en ciertas situaciones:
Radiografías: Se pueden ordenar para descartar otras causas de dolor de codo, como artritis, fracturas o fragmentos óseos sueltos. Las radiografías no muestran los tendones, pero ayudan a descartar problemas óseos.
Resonancia magnética (RM): Si los síntomas no responden al tratamiento conservador después de varios meses, una resonancia magnética puede revelar desgarros en los tendones, fracturas por estrés o defectos osteocondrales (daño en el cartílago y hueso subyacente).
Ecografía musculoesquelética: Esta técnica de imagen puede visualizar los tendones en tiempo real y detectar desgarros o cambios degenerativos en el tejido.
Electromiografía (EMG): En casos donde se sospecha compresión nerviosa que podría imitar los síntomas de la epicondilitis, se puede realizar un EMG para evaluar la función del nervio.
Tratamiento de la epicondilitis
![]()
La buena noticia es que entre el 80% y el 95% de los pacientes con epicondilitis se recuperan completamente con tratamiento conservador (no quirúrgico). El tratamiento es progresivo, comenzando con medidas simples y avanzando a opciones más especializadas solo si es necesario.
Tratamiento conservador inicial
Reposo relativo: No significa inmovilizar completamente el brazo, sino evitar las actividades específicas que causan dolor. Es importante seguir usando el brazo para actividades cotidianas que no provoquen síntomas.
Aplicación de hielo: Aplique hielo en la parte externa del codo durante 15-20 minutos, de 3 a 4 veces al día. Esto ayuda a reducir la inflamación y el dolor. Siempre use una toalla entre el hielo y la piel para evitar quemaduras por frío.
Medicamentos antiinflamatorios: Los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE) como el ibuprofeno o el naproxeno pueden ayudar a reducir el dolor y la inflamación. El paracetamol también es efectivo para el manejo del dolor. Consulte con su médico antes de tomar estos medicamentos, especialmente si tiene otras condiciones médicas.
Codera o banda de epicondilitis: Una banda especial que se coloca alrededor del antebrazo, justo debajo del codo, puede ayudar a aliviar la tensión en el tendón. Se usa típicamente durante actividades que normalmente causarían dolor.
Fisioterapia y ejercicios
La fisioterapia es fundamental en el tratamiento de la epicondilitis. Un fisioterapeuta diseñará un programa específico que incluye:
Ejercicios de estiramiento: Ayudan a mantener la flexibilidad del antebrazo y prevenir la rigidez. Un estiramiento básico consiste en:
- Extender el brazo afectado con la palma hacia abajo
- Con la otra mano, presionar suavemente los dedos hacia abajo
- Mantener durante 15-30 segundos
- Repetir 3 veces, varias veces al día
Ejercicios de fortalecimiento: Una vez que el dolor agudo disminuye, es crucial fortalecer los músculos del antebrazo para prevenir recaídas. Los ejercicios progresivos incluyen:
- Ejercicio con banda elástica: Sujetar una banda elástica con la mano afectada, apoyar el antebrazo en una mesa con la muñeca colgando, y realizar movimientos de extensión de muñeca contra la resistencia de la banda
- Ejercicio de agarre con pelota: Apretar una pelota de tenis o de goma suave, mantener 6 segundos, y soltar. Repetir 8-12 veces
- Flexión y extensión de muñeca con peso ligero: Usando pesas pequeñas (comenzar con 0.5-1 kg), realizar movimientos lentos y controlados de flexión y extensión de muñeca
Terapias manuales: El fisioterapeuta puede usar técnicas de masaje de tejidos profundos, movilización articular y liberación miofascial para mejorar la circulación y reducir la tensión muscular.
Ejercicios de propiocepción: Estos ejercicios mejoran la coordinación y el control neuromuscular, ayudando a prevenir futuras lesiones.
Tratamientos avanzados
Si los síntomas no mejoran después de 6-12 meses de tratamiento conservador, el médico puede considerar opciones más avanzadas:
Inyecciones de corticosteroides: Cuando el dolor es intenso y no responde a otros tratamientos, se puede inyectar un corticoesteroide en la zona del epicóndilo lateral. Esto proporciona alivio temporal del dolor, aunque no es una solución permanente. Las inyecciones repetidas pueden debilitar el tendón, por lo que se usan con moderación.
Plasma rico en plaquetas (PRP): Es un tratamiento biológico que implica extraer una pequeña muestra de sangre del paciente, centrifugarla para concentrar las plaquetas, e inyectar esta solución en el área lesionada. Las plaquetas contienen factores de crecimiento que pueden promover la curación del tejido. Los estudios sobre la efectividad del PRP son mixtos, pero algunos pacientes reportan mejoría.
Terapia con ondas de choque extracorpóreas: Esta técnica utiliza ondas sonoras de alta energía para estimular la curación del tejido. Se realiza en varias sesiones ambulatorias y puede ser efectiva en casos crónicos.
Cirugía: Solo el 5-10% de los pacientes requieren cirugía. La cirugía para la epicondilitis generalmente implica:
- Extirpar el tejido dañado del tendón (desbridamiento)
- En casos severos, volver a unir el tendón sano al hueso
- Liberar cualquier compresión nerviosa si está presente
La cirugía puede realizarse mediante técnicas abiertas tradicionales o procedimientos artroscópicos mínimamente invasivos. La recuperación completa después de la cirugía puede tomar de 4 a 6 meses.
Prevención de la epicondilitis
Prevenir la epicondilitis es mucho más fácil que tratarla una vez que se desarrolla. Las siguientes estrategias pueden reducir significativamente su riesgo:
En el ámbito deportivo
Técnica apropiada: Si practica tenis u otros deportes de raqueta, trabaje con un entrenador para asegurarse de que su técnica sea correcta, especialmente en el golpe de revés.
Equipo adecuado: Use una raqueta del tamaño apropiado con un agarre del grosor correcto. Las raquetas más grandes con tensiones más bajas generan menos estrés en el codo.
Calentamiento: Siempre caliente antes de jugar con ejercicios de estiramiento suave y movimientos progresivos.
Fortalecimiento preventivo: Realice ejercicios regulares para fortalecer los músculos del antebrazo, hombro y parte superior de la espalda.
En el trabajo
Ergonomía: Configure su estación de trabajo para minimizar el estrés en los antebrazos:
- Mantenga los antebrazos apoyados mientras usa el teclado y el ratón
- Use un ratón ergonómico y considere alternar entre el ratón tradicional y un trackpad
- Mantenga las muñecas en posición neutra al escribir
Pausas regulares: Tome descansos breves cada 30-60 minutos para estirar y descansar los brazos.
Herramientas adecuadas: Si su trabajo implica herramientas manuales, use herramientas con mangos acolchados y agarre ergonómico. Las herramientas eléctricas pueden reducir la tensión en comparación con las manuales.
Hábitos generales
Progresión gradual: Si comienza una nueva actividad o aumenta la intensidad de ejercicio, hágalo gradualmente. Un aumento súbito en la actividad es un factor de riesgo importante.
Fortalecimiento general: Mantenga fuertes los músculos del hombro, espalda y core (núcleo). Un cuerpo fuerte distribuye mejor las fuerzas y reduce el estrés en áreas individuales como el codo.
Escuche a su cuerpo: Si siente dolor o molestia en el codo durante una actividad, deténgase y descanse. Ignorar el dolor temprano puede llevar a una lesión crónica más difícil de tratar.
¿Cuándo consultar a un ortopedista?
Debe considerar consultar a un especialista en ortopedia si experimenta:
- Dolor de codo persistente que no mejora después de 2-3 semanas de reposo y cuidados en casa
- Dolor severo que interfiere significativamente con sus actividades diarias
- Debilidad notable en el brazo o dificultad para agarrar objetos
- Hinchazón, enrojecimiento o calor en el codo, que podría indicar infección u otra condición
- Rigidez severa que limita el movimiento del codo
- Dolor que no responde a medicamentos antiinflamatorios de venta libre
- Síntomas que empeoran a pesar del tratamiento en casa
El diagnóstico y tratamiento tempranos son cruciales para una recuperación completa. Un ortopedista especializado puede realizar una evaluación completa, confirmar el diagnóstico, descartar otras condiciones y desarrollar un plan de tratamiento personalizado.
La mayoría de las personas con epicondilitis se recuperan completamente con tratamiento conservador, pero esto puede tomar varios meses. La paciencia y el cumplimiento consistente del plan de tratamiento son fundamentales para el éxito.
¿Buscas un ortopedista cerca de ti?
Encuentra especialistas certificados en tu ciudad:
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo tarda en sanar la epicondilitis?
El tiempo de recuperación varía según la severidad de la lesión y el cumplimiento del tratamiento. La mayoría de los pacientes experimentan mejoría significativa dentro de 3-6 meses con tratamiento conservador. En casos leves, la mejoría puede notarse en pocas semanas. Los casos crónicos o severos pueden requerir 12 meses o más. La clave es el reposo relativo de las actividades que causan dolor, combinado con fisioterapia consistente. Si los síntomas persisten más allá de 6-12 meses a pesar del tratamiento adecuado, puede ser necesario considerar opciones más avanzadas como inyecciones o cirugía.
¿Puedo seguir trabajando con epicondilitis?
En la mayoría de los casos, puede continuar trabajando, pero necesitará hacer modificaciones para evitar actividades que agraven los síntomas. Si su trabajo implica movimientos repetitivos del brazo, discuta con su empleador sobre ajustes ergonómicos o cambios temporales en las tareas. El uso de una banda de epicondilitis durante el trabajo puede ayudar. El reposo completo generalmente no es necesario ni recomendable, ya que la inactividad total puede llevar a rigidez y debilidad. Sin embargo, es crucial evitar las actividades específicas que desencadenan el dolor de codo mientras permite que el tendón sane.
¿La epicondilitis puede volver después del tratamiento?
Sí, la epicondilitis puede recurrir, especialmente si regresa demasiado rápido a las actividades que originalmente causaron la lesión. Para prevenir recaídas, es fundamental continuar con ejercicios de fortalecimiento incluso después de que los síntomas desaparezcan, mantener una técnica apropiada en deportes y actividades laborales, usar equipo ergonómico adecuado, y progresar gradualmente al retomar actividades intensivas. Los ejercicios de mantenimiento y la ergonomía apropiada deben convertirse en hábitos permanentes. Si siente que los síntomas comienzan a regresar, reduzca la actividad inmediatamente y consulte a su fisioterapeuta u ortopedista en Guadalajara u otra ciudad.
¿Debo usar calor o hielo para la epicondilitis?
En la fase aguda (cuando hay dolor e inflamación activos), el hielo es generalmente más beneficioso. Aplique hielo durante 15-20 minutos, 3-4 veces al día, especialmente después de actividades que causan molestias. El hielo reduce la inflamación y alivia el dolor. En fases más crónicas o antes de realizar ejercicios de estiramiento, el calor puede ser útil para aumentar el flujo sanguíneo y relajar los músculos tensos. Algunos pacientes encuentran beneficio en la terapia de contraste (alternando calor y frío). Nunca aplique hielo o calor directamente sobre la piel; siempre use una toalla como barrera.
¿Las inyecciones de cortisona curan la epicondilitis?
Las inyecciones de corticosteroides pueden proporcionar alivio significativo del dolor a corto plazo, pero no "curan" la epicondilitis. Son más efectivas para controlar síntomas agudos severos que interfieren con la capacidad de participar en fisioterapia. Sin embargo, estudios muestran que aunque las inyecciones de cortisona proporcionan alivio rápido inicial, los resultados a largo plazo (después de 6-12 meses) son similares o incluso peores que la fisioterapia sola. Las inyecciones repetidas pueden debilitar el tendón y aumentar el riesgo de ruptura. Por esta razón, se usan con moderación y siempre como parte de un plan de tratamiento integral que incluye fisioterapia y modificación de actividades.
Fuentes consultadas:
- Epicondilitis lateral - Manual Merck
- Tennis Elbow (Lateral Epicondylitis) - AAOS OrthoInfo
- Tennis elbow - Diagnosis and treatment - Mayo Clinic
- Tennis Elbow (Lateral Epicondylitis) - Cleveland Clinic
- Lateral Epicondylitis (Tennis Elbow) - StatPearls - NCBI
- Ejercicios para epicondilitis - Farmalastic
Encuentra especialistas en ortopedia-y-traumatologia cerca de ti
Ver todos los especialistasPadecimientos relacionados
¿Tienes alguno de estos padecimientos? Encuentra especialistas verificados cerca de ti.
También te puede interesar
Dolor de Rodilla: Causas Comunes, Tratamiento y Cuándo Consultar al Ortopedista
¿Te duele la rodilla? Conoce las causas más frecuentes del dolor de rodilla, opciones de tratamiento y cuándo ir al ortopedista. Guía completa para pacientes.
Dolor de Rodilla: Causas, Síntomas y Tratamiento
Guía completa sobre el dolor de rodilla, sus causas más comunes, cómo identificar los síntomas y opciones de tratamiento disponibles. Información revisada por especialistas en ortopedia.
Artritis vs Artrosis: Diferencias, Síntomas y Tratamientos
¿Artritis o artrosis? Conoce las diferencias clave, síntomas, causas y tratamientos de estas dos enfermedades articulares comunes.
Equipo Médico Consultorios24
Contenido médico revisado por profesionales de la salud
Este artículo fue creado por nuestro equipo médico editorial y revisado para garantizar su precisión y confiabilidad.
¿Buscas un especialista en ortopedia-y-traumatologia?
Encuentra los mejores médicos verificados cerca de ti
Ver especialistas